Diario del cicloviaje; Etapa 3: Hall in Tirol – Schaftenau (76 km).


La tercera etapa de este cicloviaje nos ha dejado preciosos paisajes en… ¡un día soleado! …siguiendo las estribaciones de los Alpes al norte de Innsbruck, a lo largo del valle del rio Eno, centro neurálgico del Tirol.

A media mañana dejamos Hall in Tirol, encantador pueblo tirolés, en cuyo camping conocimos a Sebastiaan, de los Países Bajos, que fue cicloviajero de pequeño, con sus padres, y que nos regaló dos suelos de plástico para nuestra tienda de campaña, ya que en nuestra plaza había algo de barro. ¡Gracias de nuevo Sebastiaan! (sabemos que nos leerá en el blog).

Otro día más las infraestructuras para la práctica del ciclotuismo han sido todo un lujo, en cuanto a vías, señalización, etc. La ruta suele ir por los márgenes del rio, o en sus cercanías y atravesar pueblos, estando señalizados los accesos a aquellos pueblos de interés o con servicios en las proximidades de la ruta.

Tenemos que hablaros hoy de los tres recursos que estamos utilizando en este cicloviaje para seguir la ruta sin ninguna pérdida. Primero, la guía de Bikeline de la editorial Esterbauer, llamada Innradweg, la cual comprende dos libros, uno hasta Innsbruck y otro hasta Passau (donde el Eno desemboca en el Danubio). La guía está en alemán, pero sus mapas son geniales para seguir la ruta y saber los pueblos y lugares que vamos encontrando…y con el traductor de Google nos vamos apañando. Segundo, un dispositivo GPS de la marca Garmin, con los mapas gratuitos para bicicletas de los países europeos por los que vamos a pasar (os hablaremos de ellos proximamente en un artículo de nuestro blog). En este dispositivo tenemos cargada la ruta completa gracias a los tracks que ofrecen las guías de Bikeline. Tercero, el propio smartphone, que con la desaparición del roaming en junio, se ha convertido en un recurso genial para encontrar servicios como supermercados, restaurantes, campings, etc. utilizando Google Maps. No nos perdemos no…  aunque normalmente nos olvidamos de todos pedaleando relajados observando el paisaje, ya que siempre están las señales, y los usamos como último recurso.

A lo largo del día hemos pasado por Schwaz, Brixlegg, Rattenberg, Kundl y Wörgl como localidades reseñables, aunque sin duda de todas ellas, la que merece una visita y un café o un helado en sus calles es Rattenberg, con su increíble colorido gracias a las fachadas de sus casas, sus bonitas iglesias y su destacable castillo.

Como hoy era sábado hicimos aprovisionamiento de comida ya que mañana domingo, los comercios no abren, lo que implicó sendas excursiones fuera de la ruta -al margen del turismo- en busca de supermercados.

Se nos olvidó que ayer en Innsbruck, María adquirió una muñeca tirolesa para hacerle compañía en el manillar de su bicicleta a su bruja Brugge Belfort, por lo que el manillar de “Indurina” luces así ; )

La etapa acabaría en un camping situado en las proximidades de la pequeña localidad de Schaftenau, elegida como final de etapa por su camping…ya que no hay otro ni antes, ni después en decenas, veintenas, treintenas y más, de kilómetros.

Mañana después de la bonita Kufstein, dejaremos Austria unos días, para entrar en Alemania, donde en Rosenheim nos apartaremos de la ruta para rodear el lago Chiem, en alemán Chiemsee. Os contamos.

Saludos y abrazos enormes,

Beni y María.

Diario del cicloviaje; Etapa 2: Völs – Innsbruck – Hall in Tirol (22 km).

Completamos hoy la etapa más pequeña del cicloviaje, prevista así para conocer Innsbruck, donde pasaríamos la mayor parte del día.

Coincidimos en el camping con varios cicloviajeros franceses, alemanes e incluso uno ruso, con el que intercambiamos experiencias acerca de rutas de cara a futuros cicloviajes.

Antes de salir tuvimos que solucionar unos problemas en el cambio trasero de Flecha de plata, que en esta ocasión ha sufrido más que otras veces al ser transportada en el avión…y eso que iba protegida, pero parece que todo esta ya bien.

Tardaríamos unos 20 minutos en llegar a Innsbruck, la capital tirolesa, la cual merece una visita, aunque lo que suele atraer el turismo a la misma es el entorno montañoso y los increíbles paisajes que la rodean. Por suerte hoy no ha llovido a lo largo del día, regalándonos incluso momentos de sol, lo cual ha sido toda una suerte para poder visitar la ciudad en su ambiente veraniego.

A media tarde dejaríamos Innsbruck para dirigirnos a Hall in Tirol, otro pueblo pintoresco de esta bonita región, donde acamparíamos para pasar la noche.

La ruta de hoy transcurrió por carriles bici siempre al lado del rio Eno, exceptuando la travesía urbana que nos marcamos personalmente para conocer Innsbruck.

A partir de Innsbruck la señalización toma como referencia Kufstein, última ciudad austriaca antes de entrar en Alemania siguiendo el rio Eno. 

Y poco más, en un día de turismo “normal”. Mañana más pero más entretenido, unos 75 km hasta Schaftenau, para seguir coniciendo el Tirol a golpe de pedal.

Saludos y abrazos enormes,

Beni y María.

Diario del cicloviaje; Etapa 1: Zams – Völs (72 km).

Comenzamos la aventura en tierras tirolesas -región que cruzaremos de sur a norte siguiendo el rio entorno al que esta se situa, el rio Eno- y nada más salir ya nos dejaron sin habla los preciosos paisajes que de entrada esta nos ofrecía, y así continuaría a lo largo del día.

Tras ultimar los detalles mecánicos y corregir todos los desajustes en las bicicletas que causan un viaje en avión, salimos bajo la llovizna que inundaba el valle, en una mañana cubierta de nubes que solían dejarnos agua a ratos, pero que permitian el pedaleo sin problemas.

Las infraestructuras de esta ruta son geniales. La mayor parte del recorrido transcurre por pequeñas vías asfaltadas para bicicletas, carreteritas comarcales de uso agrícola, caminos y travesías urbanas a lo largo de pueblos que, por sus características y su entorno, tienen todos una bella postal.

La señalización es perfecta, con pequeñas señales en cada cruce o lugar de posible pérdida, y con otras muchas que te informan de las distancias a los principales pueblos y ciudades. Las pequeñas incorporan además el nombre de la principal ciudad en cuya dirección vamos, hoy Innsbruck, por lo que cada señal tiene siempre otra por detrás en el caso de que queramos hacer la ruta en sentido contrario, en este caso, Landeck.

Las montañas nevadas, las cascadas, las paredes rococosas y la inmensa cantidad de árboles que dan paso a bonitas praderas ha sido la tónica del paisaje de hoy, en un día en el que las cámaras de video y de fotografías no han tenido más tregua que las que les ha dado la lluvia. No obstante también hemos avistado diversos cultivos de regadío, como árboles frutales o maiz.

Las poblaciones más significativas por las que hemos pasado hoy han sido Mils, Roppen, Stam, Oberhofen, Hatting, Inzing y Kematen in Tirol. Se ha de señalar que en esta región la cantidad de pueblos es tan grande, que cada dos o tres km nos encontramos uno.

A lo largo de la tarde las nubes disminuyeron incluso dando paso a los rayos de sol, por lo que el final de la etapa resultó muy agradable, pudiendo pedalear por fin si nuestros chubasqueros.

Al final de la etapa nos quedamos en el camping de la localidad de Völs, a las puertas de Innsbruck, donde hoy sí que pudimos montar nuestra tienda de campaña.

Mañana tendremos una etapa corta con el propósito de conocer Innsbruck, capital del Tirol. Os contamos.

Saludos y abrazos enormes,

Beni y María.

Diario del cicloviaje; Traslados hasta el inicio: Landeck (Austria).

Comenzó nuestra nueva aventura, que se prevé muy apasionante, en la que decidimos mezclar el rio Eno y el rio Danubio, con una serie de traslados encadenada que nos dejó exhaustos en el inicio de la ruta al término del día: de Arroyo de San Serván a Madrid en coche (de 2 a 6h); de Madrid a Munich en avión (de 8’50 a 11’30h) y de Munich a Landeck a través de cuatro trenes (tres transbordos).

Aterrizábamos a las 11’30h bajo una intensa lluvia que nos ha acomopañado durante todo el día. Al parecer el tiempo durante los próximos días va a ser muy inestable en la zona por lo que no sabemos cómo vamos a afrontar las etapas iniciales de este cicloviaje.

La compañía de avión fue Iberia, y en cuanto al equipaje todo transcurrió sin problemas. Tal vez las bicis se hicieron esperar pero es normal en el caso de los bultos de grandes dimensiones. Las bicicletas suponen en esta compañía un cargo de 45 € por unidad.

Desempaquetanos todo y montamos todo minuciosamente en un proceso que duró unas dos horas y media, en la misma sala donde se recogían los equipajes antes de ir a la estación de tren.

Los trenes en Munich nos han defraudado por el pequeño espacio destinado a las bicis en ellos y por la poca consideración de los pasajeros que suelen ocupar el espacio reservado a las bicicletas. En Austria sin embargo, ese espacio se duplica y el viaje en tren es mucho mas sencillo.

El paisaje que conforman las enormes montañas entre las que surca el rio Eno a lo largo de esta hermosa región se presentaba de forma asombrosa al otro lado de los cristales de los vagones del tren como un anticipo de lo que vamos a ver a golpe de pedal los próximos días.

Al llegar a Landeck decidimos no acampar bajo la lluvia y buscar un hostal que finalmente encontramos en la localidad vecina, Zams.

Este jueves comenzaremos a pedalerar siguiendo el rio Eno desde Zams a Innsbruck con la amenaza de la lluvia…habrá que mirar al cielo ; )
Saludos cicloviajeros y un abrazo grande de, Beni y María.